A través del movimiento explora la fragilidad de los vínculos sociales, la convivencia con la tecnología y la necesidad de conexión en la era de la hiperautomatización.
Una travesía solitaria que se convierte en una oda a la adaptación y a la posibilidad de reencontrarse con uno mismo en medio del ruido y la sobreinformación.
Una propuesta de danza vertical que homenajea la cultura de los castillos, trasladándola a las fachadas y reinterpretándola desde el cuerpo contemporáneo.
Los niños y las niñas también bailan en Dansa Metropolitana. Una propuesta participativa que une música en directo, danza y teatro.
Ayuntamiento de L'Hospitalet